Cuando nadie nos vé

Cuando nadie nos vé

Jamás imaginé que amarlo fuera tan fácil y tenerlo tan imposible.

Capitulo #40. "Pudo haber sucedido"


Mis labios rozan su piel por toda la trayectoria desde su cuello hasta sus hombros. No puedo evitar sentirme completo al tocarla y sentir que me corresponde de esta manera. Alzo la vista para ver su rostro, ella esta atenta mirando cada acción que realizo. No puedo creer lo mucho que me enloquece. Siento como sus manitas se posan en mis hombros buscando tocar mi piel. Piel, ¡Dios! Mi piel se eriza al momento de sentir como comienza aflojar la corvata de mi camisa con suavidad, agacho la vista para ver como sus manitas fácilmente se deshacen de ese pedazo de tela, inmediatamente miro sus ojos quienes me miran con timidéz. Termino de morir cuando sus manos comienzan a desabrochar los primeros botones de mi camisa, ella realmente quiere volverme loco.


Siento el calor que llace al instante que las palmas de sus manitas se posan sobre mis hombros, es entonces cuando sé que no puedo resistir un poco más y de un segundo a otro me lanzo sobre sus labios.


- Dios Valery... -Susurró con la voz ronca de paranoia. Un gemido sale de entre sus labios y entro a un éxtasis total.


Ella se abraza de mi cuello y se arquea lentamente juntandose deseosa contra mi, es entonces cuando mis manos se resbalan por su espalda y con una empiezo a bajar el cierre de su vestido. Nada puede ser más magistral que este momento en el que veo como va cayendo nuestra ropa al suelo perdiendose en la obscuridad de la noche.

Y en ese instante en el que sus manos comienzan a desabrochar el cinturón de mi pantalón, mis ojos se abren percatándose de la situación. Mi cuerpo y corazón no quiere detenerse, y mi mente tan solo quiere sentirse liberada...


-Pequeña, dejame explicarte. -Pronuncio aquello en súplica.


Se detiene a los pocos segundos. Me mira a los ojos y una de sus manitas se posa sobre mi cuello acariciando mi mejilla con su pulgar. Jamás nadie me había acariciado con tanta naturalidad.

Me siento dentro de un nuevo mundo, donde por fín sé que es amar a un ser que no lleva mi propia sangre. Detécto que si ella no pudiera comprenderme como lo hace, no sobreviviría por mucho tiempo.


-Mañana será otro día, Justin.


Lo ultimo se clavo en mi mente. Empezabamos con los cariños en los momentos más indicados. Sinduda nuestra relación dá un nuevo paso en una nueva etapa.

Siento como su cuerpo semi desnudo roza con el mío. Recargo mi frente junto a la suya y aprieto mis ojos rogandole a dios que me dé un poco de cordura.

La adoro tanto.


Sin decir más, me recuesto a un lado de ella sin apartar mis brazos de su cintura. Ella se junta a mi, y ambos nos ponemos en la misma posición, recostados en la cama, de perfil, pecho contra pecho. Sus brazos siguen rodeando mi cuello. Ella esta un poco más arriva, y mi rostro se ajusta a la perfección en su cuello. Nuestros labios se vuelven a unir una vez más, y la junto hacia mi con todas esas ganas de sentir su calor. Su aroma entra en mi respiración y no puedo evitar hundir mi cara en su pecho, ella se mantiene firme ante un gran abrazo con sus blancos brazos y siento como deposita una docena de besos en mi frente.


Una de mis manos hace un mapa desde su cintura hasta su muslo que ahora esta encima de mi cadera. Tengo una necesidad por acariciarlo mientras nuestros labios siguen unidos. Nuestras besos se vuelven tan adictivos al compáz de toda la confianza que sobra entre nosotros. Todo se iba tornando en un ambiente dulce.


Vuelvo a hundir el rostro en su pecho, y aún sosteniendola con mi brazo junto a mi pecho, aún sintiendo sus manitas hacer cariños en mi cabello y aún viviendo todo ese amor, mis ojos se van cerrando sin autorización.





Narra Valery





Ya nada puede evitar que yo sienta esto que siento por él. Lo amo, y nos lo hemos hecho saber, así que nada puede ser tan grave despues de anoche.

Sentir como me tocaba de aquella manera, era tanta perfección incomparable.

A pesar de no haber pasado a algo más allá de caricias, sé que pudo haber sucedido, pero él no lo quiso así. Él era tan diferente conmigo, y todos lo notaban. En verdad me ama, y no piensa presionarme, ni hacer conmigo lo que hizo en el pasado.


Me impresiono al abrir los ojos y salir de mis pensamientos. La claridad del sol se estrella en mi cara e inmediatamente me siento sobre la cama para dar la espalda hacia la luz.

Tallo un poco mis ojos adormilados.


No entiendo como Justin no logra despertarce con todo el sol... un momento, Justin no esta recostado en la cama. ¿Donde esta Justin?


Me levanto sin pensarlo dos veces y me apresuro a salir por la puerta de aquella grande habitación, pero algo se me esta olvidando. ¡La ropa!

Corro hacia la cama por una de las savanas y cubro mi casi desnudo cuerpo. Volteo a todos lados en busca de mi vestido pero definitivamente no es algo muy comodo para usar tan temprano. Justo a un lado del vestido esta la camisa color tinta de Justin, sin dudarlo dos veces la tomo y comienzo a ponermela. A pesar de que me cubre un poco mis piernas siguen al descubierto y un poco más arriba, pero eso en este momento no me preocupa.


-¿Justin?


Bajo las escaleras y me asomo un poco a la cocina de aquella casa extraña para mi.

Veo el refrigerador abierto y alguien con la cabeza dentro al parecer buscando algo. Recuerdo la primera vez que vi a Justin.


-¡Valery! -Pronuncia Jeff con un tono de voz muy fuerte. Doy un salto hacia atras por su voz tan sorprendida. Él repasa mi cuerpo algo nervioso con la mirada y luego vuelve a mirar al refrigerador, en ese instante quiero morirme, ¡Como puedo ser tan descuidada! ¡Lo había olvidado! Jeff tambien pasó la noche aquí.- Wow, al parecer, si lo perdonaste...

-Jeff... -Dije un poco apenada mientras pasaba un mechon de cabello tras mi oreja.

-Incluso decirlo es estúpido, es obvio que lo hiciste. -Una sonrisa apareció en su rostro, y bajo la mirada en cuanto la veo.

-¿Donde esta él?



Jeff mira por encima de mi hombro y volteo al instante. Allí esta, parado justo en la puerta entrando cargado de dos volsas que a lo que miro son de comida. Él me regala una deslumbrante sonrisa y repasa mi cuerpo de la misma forma que lo hizo Jeff, solo que la diferencia es que más que sorprendido, parece encantado.


-¿Donde esta quien? -Pregunta con una sonrisa matadora. Jeff corre hacia él quitandole las bosas de comida, y susurra unas cosas que no entiendo, pero por lo visto tiene que ver con el alimento.


Jeff se apresura a sentarse sobre una de las sillas de la mesa y comienza a explorar el interior de la bolsa mientras que Justin se acerca a mi. No puedo apartar mi mirada de la suya, ¡porque tiene que hacerme esto! Es tan lindo por las mañanas, y a pesar de todo siento como si fuera un día normal, en el que el me coquetea y yo caego rendida a sus cariños.


-Pasé por casa, mamá no llega aún del hospital, y tomé un poco de ropa. -Dijo entregandome una pequeña mochila.

-Gracias.

-¿Tienes hambre?

-Un poco. -Dije mientras volteaba a ver otra de las volsas de comida que estaba aún en sus manos. La verdad es que tenía más que un poco, tenía demasiado, quizás más que demasiado.


Él dejo la volsa sobre una barra cerca de allí, y yo me mantuve en la misma posición. Veo como se desaparece a mis espaldas, y me da una curiosidad inmensa de saber que hará.


-Ya es otro día. -Susurra cerca de mi oído mientras sus manos se resbalan por mi cintura hasta abrazarme juntandome a él aún de espaldas.

Volteo un poco mi cuerpo y logro mirar sus claros ojos color miel. Nunca terminaré de decir lo hermoso que es.

-Lo sé. -Contesto usando el mismo tono que el usó. En un abrir y cerrar de ojos nuestros labios volvian a unirse ligeramente. Inmediatamente me alejo un poco de él y volteo hacia donde esta Jeff, quien nos mira con una sonrisa burlesca alzando sus cejas mientras no deja de masticar lo que come.

-Jeff, tu en lo tuyo. -Dice Justin con una sonrisa algo intimidada.

-Vamos.


Tomo su mano y comienzo a subir las escaleras por las mismas que había bajado hace unos pocos minutos. ¿Que pasaría ahora?... Volvemos a estar en esa habitación, en la que nos habíamos reconciliado sin explicaciones necesarias, pero que ahora se darían, ¿y que se supone que yo diría? ¿Que tal si era peor de lo que imaginaba?...



Continuara...

 

¡Gosh! ¿Les gusta? En el proximo capitulo sabrán toda la verdad de Justin & los chicos :)

JAJAJAJAJAJAJAJAJAJA ¿no amaron a Jefff? es tan tiernito.

En fin, las amo niñas me encantan sus likes y sus comentarios *-* graciias a ustedes llegué al capitulo 40 de CUANDO NADIE NOS VE

¡Gracias! :*

 

#Pero no importa lo que intente hacer, pues sigo olvidando que debo olvidarme de ti.

 

fersh:*

Capitulo. #39 "Te amo"

 

 

Narra Justin.

 

 

 

 

Jamás imaginé que ocurriría este momento, en el que me sentiría de esta forma y actuara de esta manera, en la que por primera véz en mi vida me había quedado estupefacto ante un gran problema... algo dificil de creer para los que me conocen.

Estoy aterrado mientras la tengo en mis brazos.

Ella duerme tan serenamente y yo no puedo apartar mi vista de sus ojos cerrados, veo como sube y baja su pecho por su respiración. Es tan pequeña.

No puedo pensar en otra cosa más en su rostro. Viviré el resto de mi vida con la imagen de ella tan insegura de quien soy. Con sus ojos llenos de lagrimas que quemaron mi alma al verlas esparcirse sobre el suelo.

Valery me temía y no sé como lidiar con eso. Jeff me explico su comportamiento durante el camino hacia aquí, supongo que es el fín.


No logré evitar lamentarme durante todo el camino por la solitaria carretera.

Si tan solo lo hubiese visto venir, nada de esto estaría pasando. Supongo que aquí es donde puedo usar la inusual frase -"Lugar equivocado en el momento equivocado"

¿Qué pasaría ahora? ¿Qué se suponía que le diría? ¿La verdad?... ¿Me creería? ¿Seguría a mi lado a pesar de todo?

Ya no tengo salída. Ella será parte de todo si le cuento y no puedo unirla a este asqueroso mundo del que ya no puedo salir. Valery es ahora mi tesoro mas valioso, no puedo permitirme hacerle un daño como eso.


Habro la puerta de mi habitación de nuestra casa en el bosque con un empujón. Esa misma casa a la cual hoy en la mañana había venido y había tenído una reunión con los chicos.

En este lugar cada uno tenía su sitio asegurado. Cada uno con nuestras respectivas habitaciones.

La recuesto sobre la grande cama y una vez hecho eso, me aseguro de la calefacción esté a buena temperatura. Miro por los grandes ventanales de cristal esa serenidad con la que los arboles danzan al compaz del viento. Suspiro y vuelvo a mirar a Valery quien descansa sobre mi cama. Dios está de mi lado y me da una oportunidad de hacer algo bien por primera vez en mi vida, me da la oportunidad de pensarmelo bien toda la noche, pensar como decirselo, como explicarle a un sér tan frágil, mientras que ella se pierde por unas horas en esa inocencia a la que pertenece.


Estoy a pocos pasos de salir por la puerta con el sumo cuidado de mis pisadas. Valery no es de las que tiene el sueño muy profundo. Con suerte logré tocar la perilla de la puerta.

 

- Justin.


Su voz formo un eco dentro de mi cabeza. Cierro mis ojos tranquilamente, mientras mi mano suelta la perilla y limpio el sudor de mi frente sin aún voltear. Trago saliva y me decido a voltear...

Lo primero que capitura mi vista son sus ojos azules, quienes me miran dudosa con tristeza, sé que acontinuación, biene el momento más dificil de mi vida.

Me acerco hasta ella, y me preparo para un rechazo de su parte, sin embargo, ella permanece justo como está. Conserva esa mirada, esa posición, ese sentimiento.


-Valery... -Bajo la vista y miro el colchón de la cama, ella se mueve un poco dejando un espacio de ese lado. Le miro pidiendo su autorización. Ninguna palabra rompe el silencio, entonces me siento en ese pequeño espacio que ella me hace, quedando a unos pocos centimetros de tocar la tersa piel de sus piernas. Recargo mis codos en las rodillas, y bajo la vista intentando reclutar pensamientos.

-¿Me quieres? -Pregunta con la voz entre cortada.



Su voz me recorre penetrando mis venas. Mi agitada respiración se descontrola totalmente y comienzo a suspirár sin hacer mucho ruido. ¿Como me pregunta eso?

¿Que le contestaría? Jamás lo había dicho, jamás lo había preguntado, y jamás pensé que lo preguntaría.

En un momento como este, en el que debería de darle todas las explicaciones que mi mente esté para rendirle, me pone en una situación totalmente distinta a lo que sucede.

¿En que momento pasó esto?

Preparada mi garganta para declarar todos mis pecados ante ella, vuelve a cerrarse al escuchar aquella pregunta que por petición merecía una respuesta.

Sigo en la misma posición. No puedo voltear a mirarla, porque temeroso sé que contestaré algo que ni siquiera ella se espera. Jamás me he confesado mis sentimientos ante alguien.

Supongo que siempre hay una primera vez, pero sin tener idea de que siento, tengo la necesitad de decir algo que no sale d mi mente, si no desde muy dentro de mi interior.

Es como si tuviera la necesidad de decirlo. Ahora ya no es como si ella me preguntara algo, es como si me estuviera haciendo un favor al cuestionarme. Un favor a mi mismo y a su vez a ella.


-Te amo.


Y sin decir más salió. Mis labios temblorosos se cerraron de inmediato. Mis manos estaban sudando. Bajé aun mas la cabeza, perdiendome por completo en la obscuridad de el suelo. Con las lamparas apagadas, tan solo se podía ver una pared que quedaba frente a los ventanales, por los cuales traspasaba la escasa luz que la luna nos brindaba.


-Entonces... -Por un momento volvió ese silencio. Y desesperado por escuchar más, intento voltear a verla. Fallo al intento. - Entonces, confío en ti.


Siento como descanza mi pecho volviendo a respirar tranquilo. Me mantengo inmovil durante un largo tiempo que en realidad son segundos, cuando siento un cosquilleo en mi hombro. Volteo un poco hacia la derecha y miro por el rabillo del ojo que su mano se posa sobre mí. Una pequeña curva aparece en mi rostro y se desvanece al instante, para convertirce en un momento lleno de seriedad.


-Te amo. -Susurra ella sobre mi oído.


Volteo inmediatamente para verle a los ojos y al fin los encuentro. Ese lazo aún existe, increiblemente, y una energía cálida me recorre los musculos. Me levanto de la cama y la tengo de frente, apesar de que ella esta hincada en el colchón, no es mucha la altura que nos separa. Miro detenidamente cada parte de su rostro y el reverso de mi mano se desliza por su perfil.

Esa mirada de ella atemorizada, la cual pensé que me torturaría por toda mi existencia, había desaparecido.


En ese instante todo vuelve a ser como antes.

Sin dar explicaciones, sin ni siquiera saber porqué o como es que había pasado todo aquello que pasó. La noche sigue siendo joven y nada la arruina, pues siento ese amor inmenso que ella me tiene en este momento que sus manos se posan sobre mi pecho. Sus ojos se clavan en mi camisa. Incluso parece, como si estuvieramos ahora mismo, en su habitación, como hacía unas cuantas horas. Sin penas ni remordimientos.


Justo en este momento, que mi mente esta vagando por todo mar de ilusiones. Siento como sus manos comienzan a subir hasta rodear mi cuello, nuestras miradas vuelven a encontrarse, aun que yo jamás aparté mi vista de su rostro. Sonrío al sentir sus deditos acariciando los cabellos de mi nuca, a lo cual ella sonríe un poco, casi nada.

Se acerca a mi, sigue acercandose, sigue acercandose, realmente se acerca, y seguido de eso, solo logro sentir la suavidad de sus labios sobre los mios. Algo explota en mi interior.

Mis brazos rodean su cintura automaticamente y la desesperación de nuestro sentimiento compartido se vuelve más intensa. Sé que este beso es el más hermoso que estoy viviendo.

Sus manitas acariciandome, me enganchan en una nuve de suspiros. Me alejo de ella sin abrir los ojos, nuestras frentes se juntan y las respiraciones estan en ritmo.


Vuelvo a besarla sin dejar pasar mas de dos segundos. Ella hace un movimiento jalandome del cuello, lo cual provoca que me tambaleé sin soltarla, lentamente nos derrumbamos sobre la cama. Continuo besandola, hasta que nuestros pulmones nos piden a grito un bocado de aire.

Me alejo un poco de ella, recorriendo el camino desde su mejilla hasta su cuello, estrellando mi boca en su piel, saboreando su ternura. Sus manos se entierran en mi cabello, mientras lo despeina dulcemente.


Ella me demuestra que me ama sin pedirme nada acambio, y yo le demuestro en este momento lo mucho que la amo, y aún así, sin que ella no necesite entenderme para estar a mi lado, no lo pasaré desapercibido.

Ella tiene que saber quien es mi otro yo y mi otra historia de vida.

Pero en este momento, las palabras sobraban.

 

Continuara...

 

 

toma ya!

Justin y Valery, tienen un amor inpredecible :)

 

¡LEECTORAS! aun están a tiempo, ¿Quieren que pase algo romantico o no?

 

Perdon por subir tan noche :* espero les haya gustado el cap.

Las adoroamo...

 

 

#Así que salta  a mis brazos, toma mi corazon, no lo dejes, ¡Salta! date una oportunidad, vive un romance conmigo.

 

fersh;*

 

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